Palabra del día


Lucas 17:3-4

"Si tu hermano pecare contra ti, repréndele, y si se arrepintiere, perdónale. Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día volviere a ti, diciendo: Me arrepiento, perdónale."


No sé a ti, pero a mi me da una paz increíble el saber sobre la misericordia de Dios y del perdón que me ofrece sin yo merecerlo. Fallo más de lo que me gustaría admitir y reconozco que quedo demasiado corta a comparación de Su santidad. Lo que hemos venido hablando estos días ha sido justamente de eso, de como un genuino arrepentimiento lleva a Dios a perdonarnos una y otra vez debido a Su carácter y cómo se mantiene fiel a quien es Él. Es maravilloso saber todo esto y creerlo y vivir confiados, pero, ¿cuál es nuestra reacción cuando otras personas pecan contra nosotros? En ocasiones nos es fácil aceptar y agradecer el perdón de Dios pero estamos totalmente endurecidos para perdonar a personas a nuestro alrededor. Algo que en lo persona me ha ayudado para personar aún lo imperdonable, es recordar esa misericordia que dios me ha extendido y que continúa extendiéndose. Pienso en ese sacrificio de Jesús de morir por mí, tomar mi lugar y salvarme aún sabiendo que fallaré. Aprendamos a perdonar a los demás no basado en si lo 'merecen o no', porque Dios no nos da lo que merecemos, si fuera así nos daría juicio y muerte y lo que nos ha dado es gracia y salvación.

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